Andorra Airport: volando hacia el futuro

Andorra por fin ha recibido el primer vuelo regular procedente de Madrid. Un avión ATR Aircraft EC-LRR 72-600 de la compañía Air Nostrum cargado con 50 pasajeros y con la ilusión y la esperanza de todo un país, aterrizaba en el aeropuerto Andorra – La Seu d’Urgell, puntual y sin ninguna otra incidencia que la cantidad de autoridades que esperaban ansiosos la llegada de este histórico vuelo.

Hacía tiempo que esperábamos esta noticia, puede que demasiado, pero también es cierto que no ha sido nada fácil y más cuando dependes de un aeropuerto ubicado en un país vecino y cuyas características técnicas son de máxima exigencia.

Seguramente, la historia de Andorra reservará un capítulo muy destacado a la fecha 17 de diciembre del 2021, inicio de su conexión por aire, con todo lo que puede llegar a representar para el progreso del Principado.

Es cierto que estamos sólo al principio y que quedan aún muchas incógnitas por resolver, pero ver en el cartel de salidas del Aeropuerto de Madrid, el destino Andorra, es un avance sin precedentes y que nos conecta con el mundo de una forma práctica y efectiva, pues no solamente se trata de recibir viajeros de la capital del país vecino, sino de enlazar vuelos internacionales con escala en Madrid procedentes de otros lugares del mundo.

Está claro que el reto no se acaba aquí y que ahora toca el enlace con París, Lisboa y otras capitales europeas que por distancia permitan la llegada de vuelos adecuados para las características y dimensiones de dicho aeropuerto, y la creación de una zona aduanera para los vuelos que lleguen de fuera de la zona Schengen.

Resulta más que evidente la gran incidencia que tal infraestructura puede suponer para la llegada de turistas internacionales de países cercanos como de aquellos más lejanos, así como la de personas vinculadas al mundo comercial, empresarial, político o cultural. Pensemos igualmente en el mundo MICE (meetings, incentives, congress, events) y la importancia de poder recibir participantes internacionales de una forma ágil y efectiva.

Pero los retos de Andorra no se quedan aquí. El aeropuerto de Andorra – La Seu d’Urgell se encuentra a 27 kilómetros de la capital, Andorra la Vella, y así mismo en el mejor de los supuestos, el tiempo de llegada sería de unos 30 minutos y más si hablásemos de localidades más lejanas.

Pues bien, el Gobierno de Andorra dispone ya de un estudio encargado por el Ministerio de Presidencia, Economía y Empresa, que identifica un modelo de transporte que nos debería permitir conectar el aeropuerto con la capital andorrana y el resto de las poblaciones mediante un sistema combinado de transporte por cable y tranvía. Este sistema así mismo permitiría a Andorra alcanzar los objetivos de sostenibilidad marcados y evitar la saturación de la red viaria del país a siete años vista. En concreto, se plantea conectar Sant Julià de Lòria con el aeropuerto de Andorra – La Seu d’Urgell, y Escaldes – Engordany, la Massana y Encamp con transporte por cable, y conectar el valle central, desde la parroquia laurediana hasta Escaldes a través del tranvía. El coste total de tales infraestructuras ascendería, si se hiciese todo, a alrededor de los 381 millones de euros y podría llegar a mover unos 21 millones de pasajeros, con el consiguiente ahorro energético y la disminución de las emisiones en movilidad interna de hasta el 50%, cosa que permitiría alcanzar los objetivos para un desarrollo sostenible marcados para el 2030 y situar Andorra en la línea líder de la lucha contra el cambio climático.

Todo hace pensar entonces que Andorra camina con paso firme hacia un futuro donde las comunicaciones por tierra y aire marcarán el progreso del país de las próximas décadas. Debemos animar a nuestras autoridades a seguir perseverando para cumplir el objetivo de estar cada vez mejor comunicados y de la forma más sostenible posible, ¡para que visitantes o residentes, encuentren las máximas facilidades para abrir nuevos caminos hacia la prosperidad de nuestro querido país!

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