Andorra en la vanguardia del blockchain y de la economía circular

Hacía tiempo que se trabajaba en ello y al final han llegado dos textos capitales para el desarrollo futuro de nuestro país, ambos publicados el día 20 de julio del 2022 en el BOPA: La conocida como “Ley de activos digitales” y la Ley de economía circular.

Respecto a la Ley de activos digitales hay que decir que Andorra ha sido pionera en todos los sentidos (sólo existe un texto similar en Liechtenstein, en vigor desde el 1 de enero de 2020). De hecho, se empezó a hablar de ello en el seno de la Comisión Andblockchain de la patronal andorrana CEA, que ya influyó de forma activa en algún partido político para que se empezase a trabajar y con la evolución del tiempo la “comisión” pasó a constituirse en Asociación, y del desarrollo político se pasó a un proceso legislativo que ha culminado con el texto legal de referencia, con el cual El Prindicpado de Andorra se presenta al mundo como una jurisdicción ágil, resiliente, transparente y con voluntad líder respecto a las nuevas tecnologías, buscando crear las mejores condiciones para establecer y evolucionar como emplazamiento idóneo para las empresas innovadoras, especialmente aquellas vinculadas estrechamente con la tecnología blockchain y LRD/DLT. El blockchain resulta clave en procesos de identificación digital, criptomonedas, voto electrónico, samart contracts, seguridad y privacidad o NFT y como es obvio, precisaba de un marco legal que aportase seguridad jurídica, protección al consumidor e integridad al mercado.

Como hecho absolutamente atípico en la técnica legislativa, el texto que estamos analizando introduce en la exposición de motivos una inusual referencia histórica analógica pero tremendamente pedagógica para los profanos de la materia y es el hecho de que, en cierta forma, el blockchain esté fuertemente vinculado a la historia y el ADN de Andorra, ya que en el 1580 se adquirió el Armario de las Seis Llaves (Siete desde 1978) que guardaba el fondo documental básico y fundacional del país y que, para abrirse, era necesario que los 7 cónsules, a la vez y de manera simultánea, introdujesen su llave para abrir el armario. ¿Podría ser el Armario de las Siete Llaves el origen del Blockchain? ¡Quién Sabe! Lo cierto es que Andorra quiere consolidarse como una referencia europea en la tecnología de blockchain para proporcionar al Principado una ventaja competitiva significativa versus otros países, generando la oportunidad de atraer inversiones privadas extranjeras importantes y nuevos modelos de negocio. Aun así, falta mucho por hacer, puesto que el texto aun no entra en la vertiente financiera, que deja para más adelante, pero que resulta absolutamente necesaria, por lo que animamos a nuestros gobernantes para que sean valientes y contribuyan a crear el marco legal completo que dotará de una seguridad jurídica infranqueable al sector.

Y ¿qué decir de la nueva Ley de economía circular? Pues que Andorra es un país tremendamente comprometido con la salud del planeta. Mediante este texto, busca alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas a los que Andorra se ha adherido, pudiendo así avanzar hacia una economía circular y con menos carbono. En este sentido, Andorra es un país no industrializado que no participa en la producción de bienes, pero en tanto que consumidores, resulta importante cambiar nuestros hábitos, y por lo tanto, hacía falta crear un marco para promover un consumo de bienes y servicios más sostenible. A tal efecto, establece una política de gestión de residuos que promueve la reutilización y el reciclaje, y busca reducir la valorización energética.

¿Y cómo transitar hacia la economía circular? Pues la ley lo deja muy claro: Impulsando modelos de consumo más sostenibles; minimizando el consumo de los productos de un solo uso reduciendo el derroche alimentario; favoreciendo el desarrollo económico, la creación de ocupación y la generación de condiciones que fomenten un desarrollo sostenible desacoplado del consumo de recursos no renovables; fomentando el diseño ecológico en productos y servicios; mejorando la gestión de residuos minimizando su generación, aumentando la reutilización y la reciclabilidad; velando para que los productos y servicios sean más durables, reutilizables, actualizables y reparables, y en definitiva, sensibilizando a la ciudadanía para que el concepto de economía circular, se convierta en su estandarte.

En conclusión, Activos Digitales / Blockchain y Economía Circular son desde ahora dos nuevos conceptos que deben servir a Andorra para encarar con optimismo el futuro.

La Dirección

Augé Legal & Fiscal