Andorra: una reforma fiscal ¡para afrontar el futuro con garantías!

Hace ya unos meses el Jefe de Gobierno de Andorra anunciaba una serie de medidas para modificar la fiscalidad directa, en concreto los impuestos de sociedades y de plusvalías inmobiliarias. ¡Reforma Fiscal! ¡Un grito de alarma que resonó con fuerza! Se trataba de no tocar el tipo, pero si algunas deducciones que a nivel práctico vaciaban de sentido el impuesto y así hacer que las empresas que tienen beneficios tributen por los mismos, contribuyendo a dotar de más recursos al Estado, claramente debilitado por los efectos de la interminable crisis del Covid. En contraposición, se habla de nuevas deducciones para fomentar la digitalización, el mecenazgo cultural y deportivo y la contratación de personal vulnerable. ¡Buena iniciativa, esta última! En todo caso, no olvidemos que el tipo del 10% ¡es de los más competitivos de Europa!

Obviamente, el empresariado no tardó en poner el grito en el cielo y destacar que justamente ahora no era el mejor momento para hablar de reforma fiscal, especialmente por la incidencia en el sector de la construcción y promoción inmobiliaria sobre todo de viviendas de alquiler, aunque el Jefe de Gobierno anunciaba la aportación de 10 millones de euros del presupuesto del Estado al Fondo para la Vivienda, cosa que hace pensar que por fin tomará forma el proyecto inicial de Andorra la Vella y otros que están en camino. ¡Andorra reacciona!

Es necesario destacar que no subir el tipo del 10% es muy importante de cara a la imagen internacional que proyectamos como modelo de jurisdicción competitiva fiscalmente, probablemente de las más atractivas del mundo. Por el contrario, la experiencia en la aplicación de los impuestos lógicamente puede acarrear correcciones como la proyectada y más si tenemos en cuenta los 59 millones de euros gastados en ERTOs(1) y los “crèdits tous”(2) donde Gobierno garantiza ¡hasta 149 millones de euros! Son necesarios más recursos para Gobierno, pero justamente llegarán de la recuperación de la salud de las empresas locales y de los impuestos que satisfarán la multiplicidad de iniciativas internacionales que se plantean Andorra como solución estratégica.

Aun así, la mejor noticia es que todas las medidas anunciadas se podrán debatir en un grupo de trabajo para la reforma fiscal donde estarán el Gobierno y el resto de las instituciones públicas, aunque para una solución más óptima y consensuada se debería invitar también a participar al sector privado, uno de los que más ha sufrido y más fuerte ha luchado para sobreponerse a la crisis del Covid. En este sentido, la CEA, patronal andorrana, ha ofrecido diálogo, y de hecho nada sería mejor que una mesa de diálogo permanente entre los sectores público y privado.

Adicionalmente, se nos anunciaba la implantación de la tasa verde de los hidrocarburos y la tasa turística, dos herramientas más para preservar nuestro entorno y luchar contra el cambio climático, por un lado, y por el otro, poder destinar recursos a un futuro espacio multifuncional, para impulsar eventos, exposiciones y congresos de abasto internacional. 

La recuperación es una evidencia y las buenas intenciones de nuestros gobernantes continúan intactas, es más, parecen reforzadas por las medidas anunciadas. De hecho, ya hace años que se inició un proceso de diversificación económica que camina a buen ritmo. Y esto es posible porque parece claro que el valor diferencial de nuestro país, con relación a los demás países de nuestro entorno es que, a Andorra la gente quiere venir a vivir, a desarrollar nuevas iniciativas, a realizar y gestionar sus inversiones. Contrariamente, en los países de nuestro entorno, y más después del Covid, ¡la gente lo que tiene son ganas de marchar a la búsqueda de un lugar con más calidad de vida! Pues bien, justamente Andorra ha hecho de esta vis atractiva ¡su estandarte para afrontar el futuro! Y lo está haciendo bien, con una estrategia público-privada que se plantea seriamente hacer de la marca país su late motiv! La misión gubernamental / empresaria en la Expo Universal de Dubái en enero del 2022 es un ejemplo, pero habrá muchos otros en un futuro!

(1) ERTO: Expediente de regulación temporal de ocupación.

(2) “Crèdits tous”: Créditos blandos. Créditos bancarios concedidos a las empresas a través de las medidas excepcionales decretadas por el gobierno. Su característica principal es que su coste financiero es asumido por el gobierno y la devolución del capital está avalada por el mismo.

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